Se trata de acciones/intervenciones de personas mayores en colegios, con niños y niñas de educación primaria, en las que cuentan cómo era la vida de las personas mayores cuando eran niños, enseñan juegos antiguos, hacen talleres de cocina básica o los niños visitan centros de mayores, entre otras acciones. En los intercambios, hemos apreciado que los niños y niñas sacan la "moraleja", por ejemplo de la falta de recursos en nuestra sociedad, hace ya unas cuantas décadas, mientras que las personas mayores se sienten especialmente válidas complementando la labor del profesorado.