Amelia Lerma, sénior de Desafío Santalucía 2025: "Viviré hasta el último instante de mi vida"
06 Octubre 2025
Amelia Lerma Soriano es miembro de la Junta Rectora de CONFEMAC, este verano se lanzó a la aventura de su vida de la mano de Desafío Santalucía Sénior. Nada menos que una expedición al Ártico junto a sus 4 compañeros, elegidos cuidadosamente entre 240 candidatos.
Una experiencia inolvidable a la par de exigente, que se ha convertido ya en una gran lección rompiendo prejuicios sobre la edad, porque como bien dice Amelia "los límites nos lo ponemos nosotros mismos".
Amelia, ¿recuerdas qué sentiste cuando te dijeron que habías sido seleccionada entre 240 personas para ir al Ártico?
Bueno, la emoción fue increíble, porque en ningún momento pensé que iba a ser seleccionada y realmente pensar que estaba entre esas cinco personas que íbamos a ir al Ártico a nivel nacional no me lo creía.
El Ártico es un destino que impone. ¿Qué fue lo primero que pensaste al poner un pie allí?
El despliegue de naturaleza, el ver esa naturaleza en todo su esplendor, esos glaciares, esos icebergs, ese color, esos animales viviendo esas belugas saltando alrededor del barco de vela, impresionante, un espectáculo. Y 24 horas de día para poder observar aquella maravilla.
De toda la aventura, ¿hubo algún momento que te sorprendiera de verdad, algo que no esperabas encontrar?
Llegar al Paralelo 80, encontrarse tan cerca del polo norte, con esas temperaturas extremas, pero en ese mar tan bonito y con ese grupo de profesionales en el barco. La verdad es que ir en un velero en las condiciones que fuimos fue una verdadera joya... y el Ártico es un destino espectacular.
Habéis demostrado que la edad no es un problema. ¿Qué límites o prejuicios tuvisteis que romper?
Bueno, lo que la sociedad y el entorno siempre te recuerda... ¿y tú ya con esta edad vas a ir al Ártico? ¿Crees que realmente no te van a tener que traer en medio del desafío? Y la verdad que fue duro, andar por glaciares con unos crampones, montar en kayaks entre icebergs... fue duro. Entonces, me recordaban que quizá no iba a ser capaz, pero a pesar de todo lo conseguí. El tema es que la edad no tiene límites, mentalmente nos los ponemos.
¿Qué le dirías a otras personas de tu edad que creen que ya no pueden empezar nuevas aventuras?
Ha sido una lección a nivel personal, porque siempre uno cuando hace estas cosas tiene que ver qué ha ganado con esto y yo he ganado vida y ganas de hacer nuevos proyectos: Ganas de seguir viajando, de seguir haciendo cosas, de ser creativo con todo lo que se hace para uno y para el entorno. Ya no solamente es un mensaje para grupos de nuestra edad, donde decir: anímate, tú también puedes. También para gente más joven, para que la mochila del joven se la vaya cargando de ilusiones, de aspectos positivos, de no pensar que no puede, de mantenerse físicamente y cuidarse. He aprendido muchísimo y quiero compartirlo con mis hijos y con todo mi entorno.
Y para cerrar, si tuvieras que resumir en una sola frase lo que significó para ti ir al Ártico, ¿Cuál sería?
Que viviré hasta el último instante de mi vida y esto nadie me lo va a quitar, intenta hacerlo tú. Hasta el último instante tenemos que seguir viviendo con las condiciones que nos toque vivir, pero vive hasta el último instante de la vida.
